Los nuevos motores BMW S55 son una maravilla moderna, pero una de las debilidades que presentan, son las tuberías/conductos de presión que conectan los turbos con el intercooler. Fabricados en plástico fino, estas piezas son propensas a romperse o a salirse de los acoples.
Los conectores de presión BMS están fabricados en aluminio de alta resistencia con bridas de alta calidad. Están acabados con una capa negro mate para que se funda con el compartimento del motor.
Incluye los acoples, las abrazaderas y el hardware necesario para su instalación.